domingo, 18 de octubre de 2009

El orden de mis cosas.

Rondaban las 11:30 pm, yo estaba bastante cansado ya. Decidí tomar algo de tiempo para censar mi entorno y pude notar que ya nada estaba donde solía estar siempre. Todo había cambiado tan radicalmente en las ultimas semanas, pero aun así, tenia un extraño olor a cotidiano, a que todo estaba justamente donde debía estar.

Sin darme cuenta, perdido entre los pensamientos, retrocedí unas semanas a mi pasado, y tome en cuenta todos y cada uno de los detalles. Todas esas pequeñas piezas dentro del rompecabezas eran lo mismo que habían venido siendo durante el ultimo par de años, pese a esto, nada, y recalco, nada era lo mismo, nada estaba donde debía estar.

Me encontré a un yo mismo incapaz de conciliar el sueño sin pensar en lo cruda que podía ser la realidad, un yo que era todo lo que siempre había sido, pero sin ella, y por tanto un yo que no era yo.

No se si alguna vez han notado, lo increíblemente complejo de algunos asuntos. Pero definitivamente, no fui yo en otra vida el que invento que “nada o nadie es imprescindible”, y si fue así, ciertamente ella no estaba dentro de aquella vida -que vida tan vaciá debo agregar.

Y es así, como, pese a en estas semanas haber cambiado la gente de mi entorno, el lugar donde vivo, mis hábitos alimenticios e incluso el modo como hago las cosas, todo sigue estando en su lugar, pues ella de nuevo esta aquí, cerca.


Jordan Torres
Licencia Creative Commos 3.0
Reconocimiento - No Comercial - Sin Obras Derivadas




Share/Save/Bookmark

0 comentarios:

Publicar un comentario